Te contamos cómo funciona el Monotributo, qué categoría te corresponde y si te conviene más quedarte en este régimen o pasar a Responsable Inscripto.
Es un régimen pensado para simplificarte la vida: pagás una sola cuota por mes y con eso cubrís tus impuestos, tu obra social y tus aportes jubilatorios, sin tener que presentar declaraciones juradas de IVA ni de Ganancias.
La categoría que te corresponde depende principalmente de cuánto facturás por año. Pero si tenés un local o un espacio físico para tu actividad, también entran en juego su tamaño, la electricidad que consumís y el alquiler que pagás. Se revisa dos veces al año — en febrero y en agosto — con lo facturado en los últimos doce meses.
Es una buena opción si estás empezando o si tu actividad no supera los topes de facturación: te da previsibilidad, porque sabés de antemano cuánto vas a pagar cada mes, más allá de las fluctuaciones de tu negocio. El límite lo marca justamente esa facturación anual — si la superás, hay que pasar al régimen general.
Valores oficiales de ARCA vigentes desde el .
| Cat. | Ingresos máx. / año | Impuesto | Jubilación | Obra social | Total / mes |
|---|
Vence el día 20 de cada mes. Más abajo podés calcular directamente tu propia categoría. El cálculo del total excluye componentes impositivos provinciales y municipales — según tu provincia, la cuota real puede variar por incorporar esos conceptos.
Empezá por tu facturación mensual: con eso te mostramos tu categoría al instante. Después sumamos algunos datos para comparar contra Responsable Inscripto.
Estos datos también pueden definir tu categoría, además de la facturación.
Dato aparte: podés tener hasta 3 empleados en relación de dependencia sin perder la categoría de Monotributo.
Estimación con fines informativos, calculada con las deducciones y la escala de Ganancias oficiales vigentes. No reemplaza el análisis de tu situación particular — si querés, lo vemos juntos.
Cotizá en menos de un minuto y te contactamos.